
Tras las controvertidas elecciones de diciembre de 2007 la sociedad keniana vive asolada por la violencia, que ha causado más de mil muertes.Las milicias armadas y las fuerzas de seguridad han contribuido a que más de 300.000 personas se hayan visto forzadas a desplazarse dentro del país. Mujeres y niñas han sido víctimas de violencia sexual, se han registrado violaciones del derecho de libertad de expresión y reunión y amenazas contra activistas y personas que defienden los derechos humanos.
Amnistía Internacional ha realizado una misión de investigación en el país, donde han documentado casos de homicidios ilegítimos, reasentamientos forzosos y quema de casas por motivos étnicos a manos de milicias armadas. Centenares de personas han muerto por disparos de la policía.
Amnistia Internacional