Día 10

sábado, 26 de enero de 2008

He conseguido comer un huevo pasado por agua. ¡Un record! Me siento como una niña con zapatos nuevos. No, me siento como una niña con una tarta de chocolate, cinco muñecas nuevas, entradas gratis para todos los días del año a un parque de atracciones, una carta astral que le diga que encontrará a su príncipe azul, un diez en todas las asignaturas del cole y, por supuesto, unos maravillosos zapatos nuevos – preferiblemente unas deportivas “Nike” negras -, sí señor, así me siento. No os podéis imaginar lo que supone la primera comida sólida después de diez días comiendo esos asquerosos purés recién salidos del frigorífico. Soy la chica más feliz del planeta. Jeje.

Aparte de estar mentalmente diez veces más lúcida y tener una memoria increíblemente desarrollada – gracias al descanso canábico que le estoy dando estos días a mis neuronas-, estoy bastante más trabajadora que durante todo el año pasado y parte del anterior. Siento que mi hipotálamo está esponjoso y palpitante, dispuesto a desenmarañar cualquier problema que se me presente, por muy chungo que sea. ¿Quién me iba a decir a mí que las drogas tienen un efecto perjudicial – temporal, claro - para el cerebro? Al final va a ser verdad que estudiar bajo los efectos del canabis no ayuda a mejorar mi concentración, mira por dónde. En cuanto me cure tendré que hacer un experimento empírico sobre los efectos que esta sustancia produce en mí. Sí, será necesario. Ummmm qué ganas tengo…

0 COMENTARIOS. Se agradece.: