Nueve horribles días en los que cada mañana deseo morir. ¿Os lo podéis creer? Dios, si lo hubiera sabido… Sigo con los líquidos fríos, he adelgazado unos cinco kilos –como si me hiciera falta…- y tengo un humor de perros. Bueno, mas bien, de perros esquizofrénicos. Altibajos, depresiones momentáneas, locos ataques de euforia, extrañas neurosis y reacciones maníaco-psicóticas. Un premio al que me aguante, vamos.
Me ha dado por la poesía y me he puesto a buscar frenéticamente cada poema que me ha marcado en ciertos momentos de mi vida. ¡¡¡Esta hambre no me deja vivir!!! Dios, lo que daría por un bocado de lo que sea. Comería mierda si fuera sólida. Joder, ¡comería incluso alcachofas si pudiera!
Pienso comer todo lo que pille en cuanto me cure. Y ya os podéis ir preparando, porque estoy decidida a publicar las recetas que más me gustan. Y a criticar los restaurantes que frecuente. La comida se ha convertido en eje central de mi vida, y en cuanto pueda probarla –por fin- voy a sacarle partido a este olfato super-desarrollado que me ha dado Dios – y que TANTO me está haciendo sufrir estos días. Si por lo menos me pudiera fumar un porro…
Día 9
viernes, 25 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 COMENTARIOS. Se agradece.:
Publicar un comentario